Carmen Pombero
Carmen Pombero

"Empecé a escribir desde muy niña, por amor... Luego, escribir se convirtió en un acto de rebeldía. Hoy, es una reflexión constante."

Carmen Pombero nace en Sevilla en 1973. Criada en un ambiente comprometido y de amor por las artes, comenzó en la música a los ocho años, en una coral polifónica dirigida por el director José Luis Parejo Bravo. Tras intervenir en una función escolar el gusanillo del teatro llama a su puerta y a los trece años decide abandonar la música para ser actriz. La oportunidad le viene en su Instituto, el Gustavo Adolfo Bécquer, donde impartía la asignatura de Drama el actor y dramaturgo Carlos Álvarez-Novoa. Sin embargo será con su sucesor, Vicente Palacios, con quien se forme, así como en la Escuela Teatral La Piña, cuya sede se encontrraba en el mismo Centro y que dirigía Rafael Astola. Con La Piña aprende todas las disciplinas teatrales durante más de tres años y llega a ser actriz en varios espectáculos. Al finalizar el Instituto decide continuar su formación en los talleres universitarios de la Universidad de Sevilla mientras estudia Filología Alemana. En esta época comienza también a trabajar como modelo e interpretar personajes en cortometrajes, además a comprometerse con diferentes ONGs que luchaban por los derechos humanos y la defensa del medio ambiente.

 

 

Sin embargo, abandona Filología para iniciar los estudios oficiales de Arte Dramático, que también dejaría unos meses después al no convencerle el cambio de elección de profesores que sufrió el sistema educativo. Así es como, a principios de los 90, marcha a New York para continuar su formación autodidacta y su profesión de actriz en el Puerto Rican Traveling Theatre, el Actor´s Arena Studio y el Broadway Dance Center. Al acabar los cursos decide regresar a Sevilla y, fortuitamente, se empieza a dedicar a la dirección. Comienza dirigiendo al grupo de teatro de la Facultad de Medicina, al tiempo que es contratada por el Centro de Investigación Teatral Territorio Nuevos Tiempos dirigido por Ricardo Iniesta en la oficina docente a cargo del profesorado internacional. El segundo espectáculo que dirige y coescribe con el grupo de Medicina, Silencio, biblioteca,  que parodiaba en clave muda el microcosmos de las bibliotecas universitarias, gana en 1999 el Primer Premio del Certamen de Teatro Joven. Esto les lleva a representar a España en la Bienal de Jóvenes Creadores de Europa y del Mediterráneo, celebrada en el 2001 en Sarajevo. 

 

También desde 1999 es coordinadora de programas en la Secretaría de Dramaturgia en la Unidad de Dirección del Centro Andaluz de Teatro, donde además se hará cargo de la redacción de cuadernos pedagógicos. Llevando las labores de coordinación de los cursos internacionales para dramaturgos entra en contacto con la generación de autores premiados en los Romero Esteo como Javier Berger, Francisco José Ortuño, Gracia Morales, Dámaris Matos, Sergio Rubio o Antonio Hernández Centeno, a quien le uniría una estrecha colaboración profesional años más tarde. En el Centro Andaluz de Teatro asiste también como alumna de profesores de la talla de Michel Azama y otros autores de la Royal Court de Londres. 

 

Mientras que atrás va quedando su carrera de actriz y animada por el premio del Certamen de Teatro Joven, decide montar su propia compañía profesional estrenando el espectáculo Vanidades, un musical sin palabras que parodiaba el showbusiness y que le valió la mención de la crítica como directora revelación. En el 2001 haría su último trabajo sin palabras creando la dramaturgia para el espectáculo de danza En la ausencia del vacío, de la coreógrafa Marta Toro, que gana el Primer Premio en el 1er Certamen Coreográfico Andaluz. Ese mismo año también coordinó con Francia la Muestra de Teatro de Autores Vivos, un espectáculo de piezas breves contemporáneas a la que se sumaron actores de reconocido prestigio y que denunciaba la escasa visibilidad de autores jóvenes en los teatros estatales de toda Europa. La muestra tuvo gran repercusión en prensa y el teatro de Carmen Pombero quedó desde entonces ligado al compromiso.

 

Tras no obtener ayudas económicas para continuar con su compañía de teatro, deja su trabajo en el C.A.T. y se marcha con una beca a la Escuela de Cine San Antonio de los Baños, en Cuba, donde estudia dirección de actores para cine y televisión. Es así como, pese a su fulgurante trayectoria teatral en Andalucía, se traslada a Madrid para estudiar y trabajar como guionista de cine y televisión. Se gana la vida escribiendo monólogos cómicos y cuñas publicitarias para SyFy, Calle 13 e incluso hace incursiones en el mundo de los eventos como creativa. Después de trabajar en el desarrollo de una película, que no llegó a producirse con el director Benito Zambrano, logra estrenar su primera TV Movie de temática social ¿Y a mí quién me cuida?, un retrato de las abuelas canguro dirigida por Ángeles Gonzalez-Sinde. El telefilm inauguró la sección de TV Movies del Festival de Cine en Español de Málaga 2005.

 

Sin abandonar el teatro, aunque ya alejada de la dirección, gana diversos premios como dramaturga (Premio María Teresa León para autoras de habla hispana; Premio Internacional Rafael Guerrero de Teatro Mínimo; Premio José Martín Recuerda). Sus obras, de diálogos ágiles, experimentación con el tiempo narrativo y lo onírico y con predilección por la dramedia, tratan con cruel ironía y generalmente con un final optimista temas como la homosexualidad, el yihadismo, la enfermedad, la guerra, la violencia, la inmigración o la soledad en las grandes ciudades. Todo esto hace que su nombre figure en esos años como muestra indiscutible de la nueva dramaturgia española, participando por ello en multitud de eventos teatrales.

 

 

En televisión, tras trabajar con Antonio Onetti en el desarrollo de unas TvMovies que no llegan a ver la luz y con Luis Iborra haciendo diálogos en la serie de TVE La vida de Rita, es fichada por los hermanos Agustín y Pedro Almodóvar como guionista de Mujeres, serie de prime time dirigida por Félix Sabroso y Dunia Ayaso, que supuso el debut de la productora El Deseo en la ficción televisiva. Este sería el comienzo de una ascendente carrera como guionista en series de éxito donde el tema social seguía de fondo (Hospital Central o Sin Tetas no hay paraíso...) A partir del 2008, y durante varios años, se une al director Salvador Calvo y al dramaturgo y guionista Antonio Hernández Centeno para llevar a cabo miniseries de gran audiencia como fueron La duquesa, Mi gitana, Hermanos o Paquirri. Tras la separación del equipo, Antonio y Carmen trabajan como argumentista y dialoguista, respectivamente, en la serie diaria Ciega a citas, que es nominada a los premios Emmy Internacional como Mejor Telenovela. Carmen continuaría dos años más como dialoguista en otra serie diaria, Seis Hermanas, de la prestigiosa productora Bambú Producciones.

 

Paralela a su carrera como dramaturga y guionista, Carmen comienza a escribir microrrelatos de corte fantástico y terror en los que se aleja de la temática social para ahondar en temas existencialistas como la muerte, la eterna lucha entre el bien y el mal o el sentido de la vida humana, siendo publicada desde el 2010 en revistas americanas especialmente. Así mismo, su carrera como dramaturga da el salto para ser autora asidua en las publicaciones, radioteatros y salas de toda América. Entre el 2011 y el 2014 publica sus novelas infantiles El origen de Skywoman y Anita Cazafantasmas, el conde Drácula se ha escapado, así como Circus, una historia de autómatas, novela juvenil de fantasía steampunk. Además, indaga en la creación de universos transmedia, llegando a coordinar un libro sobre el tema y hace trabajos de branded content y storytelling para agencias de publicidad siendo elegida por Acción Cultural del Gobierno de España para dar una narración y escribir los textos del Pabellón de España en la Exposición Internacional de Milán 2015.

 

 

En el 2011 es autora incluida en el Catálogo Autores Contemporáneos Españoles de la Cátedra en honor a Miguel Delibes del Graduate Center New York University y Universidad de Valladolid. Un año después, gana el Premio de Teatro Breve Dramaturgo José Moreno Arenas. Estos dos acontecimientos serán decisivos en su trayectoria de los últimos tiempos, ya que la consagran como una de las autoras más relevantes de teatro breve en español y afianzan su carrera en Estados Unidos (en el 2016 publica en Los Ángeles en la prestigiosa Párrafo Magazine y en el 2017 en Connecticut, sin dejar de ser estrenada estos años en Texas, Kentucky o Nuevo México). En sus piezas breves se ha decantado por temáticas de género, así como por explorar formalmente incorporando a su teatro el realismo mágico, el audivisual, el docuteatro o la narrativa dentro de la dramaturgia, logrando con ello muy buenas críticas.

Es académica de la Academia de Artes Escénicas de España; miembro de CIMA, asociación de Mujeres en el Medio Audiovisual; miembro de la Asociación de Autores y Autoras de Teatro y de la Asociación Colegial de Escritores. Es socia de ASECAN, asociación de escritores andaluces de cine y audiovisual, así como de las gestoras de derechos de autor CEDRO, DAMA y SGAE.